Mena: “toda organización que quiera crecer necesita procesos sistemáticos de calidad”
La Universidad FASTA, tras haber finalizado en octubre de 2025 su tercer proceso de autoevaluación institucional, continúa avanzando en las instancias previstas por la Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria (CONEAU). Por el momento, solo resta la última etapa de evaluación externa, que se desarrollará el 2 y 3 de junio de manera virtual y del 9 al 11 de junio de forma presencial.
Durante esas jornadas, los pares evaluadores designados por la CONEAU visitarán la universidad para entrevistarse con distintos actores de la comunidad académica. Su intervención permitirá validar las fortalezas y debilidades detectadas durante la autoevaluación y acompañar el desarrollo de acciones de mejora, consolidando así una cultura institucional orientada a la calidad.
Para profundizar sobre esta instancia, el Rector de la Universidad FASTA, Dr. Juan Carlos Mena brindó detalles sobre el proceso de evaluación externa y el trabajo institucional que viene desarrollando la universidad.
En este sentido, Mena explicó que: “esta etapa corresponde a la evaluación externa prevista por la Ley de Educación Superior, artículo 44 ”.
En cuanto a los aspectos que se analizan, indicó que se evalúan las funciones sustantivas de la universidad: docencia, investigación y extensión. Además, sostuvo que: “en la práctica también se incorpora la gestión institucional. La evaluación termina abarcando prácticamente todo el funcionamiento universitario”.
Respecto a la preparación de UFASTA para esta instancia, destacó que el trabajo comenzó hace ya varios años con la autoevaluación institucional, en un proceso ampliamente participativo. “Se genera una movilización muy rica dentro de la universidad, con aportes de distintas áreas y actores que ayudan a tener una mejor percepción del clima institucional y de los resultados de las funciones sustantivas”, expresó.
El Rector también remarcó la importancia que tienen hoy los procesos de la calidad en el ámbito universitario: “Las universidades que no se evalúan entran en un cono de sombra; se duda de su calidad y de sus credenciales académicas”.
“Estos mecanismos no solo responden a exigencias normativas, sino que además funcionan como herramientas de gestión institucional. Toda organización que quiera crecer y consolidarse necesita procesos sistemáticos de calidad que permitan evaluarse y corregir sus debilidades en un ciclo permanente de mejora”, afirmó.
Para explicar el valor de estas instancias, comparó la evaluación externa con una consulta médica: “la universidad tiene que mostrar sus fortalezas, pero también reconocer sus debilidades. Solo así se puede tener un buen diagnóstico y avanzar hacia mejoras reales”.
En relación con el futuro institucional, Mena explicó que la universidad apunta a profundizar la articulación entre el planeamiento estratégico y las políticas de aseguramiento de la calidad, en el marco de la consolidación de su Sistema Institucional de Aseguramiento de la Calidad (SIAC). Este modelo busca fortalecer procesos de mejora continua que atraviesen de manera integral todas las áreas de la universidad.
“Las dos cosas van de la mano. Cuando hablamos de procesos de calidad sistémicos y dinámicos, hablamos de valorar la calidad en función de aquello que hemos planificado”, sostuvo.
En ese sentido, señaló que el objetivo es lograr una convergencia cada vez mayor entre la Secretaría de Planeamiento y la Secretaría de Aseguramiento de la Calidad, de manera que la mirada sobre la calidad institucional esté integrada al desarrollo estratégico de la universidad.
No obstante, aclaró que actualmente la institución todavía atraviesa una etapa de fuerte trabajo orientada a responder los requerimientos de la Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria (CONEAU). “Cada vez más, el aseguramiento de la calidad es para nosotros un instrumento de gestión y no solamente un cumplimiento de requisitos ministeriales”, concluyó.

